LA BELLA DURMIENTE


Había una vez una niña llamada María y su madre se llamaba la Bella Durmiente. Su padre se llamaba Eugenio, estuvo durmiendo y después salió del castillo y se durmió.
Lo encontró un principe, lo despertó y lo llevó al castillo. Eugenio le dio las gracias por despertarlo.



Autora: Aitana María Romero.